En palabras de la fallecida Isidora Purdy Parra el complot empieza a combrar forma en el 13° capítulo de “El guiño eléctrico

por R. Marvin

Ilustraciones R. Bronson

2 de noviembre

Llegué a Santiago a las seis de la mañana. El vuelo fue durísimo, desde Irlanda por lo menos cuatro escala:. Belfast, Londres, Las Canarias, Sao Paulo, Santiago. Todos los olores del mundo venían conmigo. La sensación de abandono de los aeropuertos, sus perros de seguridad, las miradas inquietas e inquietantes, las horas de pie, las horas sentada. Estaba sucia, cansada. Necesitaba una ducha.

Una ducha no me va a sacar lo que sé ahora. Lo que llevo adentro. No traje casi nada. Soy yo, mi bolso de mano y mi pasaporte. Hay suciedades que no me voy a sacarnunca nunca.

“Hay enfermedades en este mundo, hija, hay pestilencia y desesperación. Nosotras, mi niña, somos la cura”, me dijo con ojos de luna clara, Dana, mi maestra. Su mirada pálida mostraba dos senderos que se hundían en el bosque, enorme y húmedo que nos envolvía. Ya no notaba su silueta. Podía ver aun su imagen, su cara fundida con el entorno. Dana me hablaba como la tierra.

Fue al día siguiente de ese, después de mi primer Sabath, cuando recibí en mi correo la respuesta de Iskandar Santoso, líder de la Liga Antitecnológica de Yakarta, contándome que el proyecto Lilith estaba listo.

Cuando lo leí, sentí terror. Desde ese momento me acompaña una angustia terrible. La vertiginosa certeza de que todo se consumirá. Que lo humano es desechable.

El mail venía en un inglés difuso y compuesto de textos recortados, diferentes letras e idiomas. Un enredo que dejaba todo claro.

El proyecto Lilith resumía lo fundamental de las últimas corrientes de tecnología, ciencia y marketing: La BDD, multinacional francesa de la cosmética, en conjunto con los laboratorios de la Skunk Researchs, crearon las primeras nanomáquinas de control activo, que en su tercera generación, son ya robots. Primero eran sencillas cápsulas programadas para reventar frente al contacto de una pared arterial, luego, fueron dispositivos programados de antemano para una misión en particular. Posteriormente ya eran capaces de disolverse en linfa.

Ahora pueden autoreplicarse en cada cuerpo y en todos sus tejidos. También tienen la capacidad de ejecutar ordenes complejas que pueden cambiar en cualquier momento. Son autónomas, pero capaces de comunicarse entre si, de recibir y transmitir información, cambiar, mutar, en fin: de dominar.

Un producto así, tiene muchas y complejas aplicaciones.

Lo grave no es que exista de por si, es como se utiliza.

Para Santoso lo raro era que no hubiera un proyecto militar asociado. La Skunk, realizaba trabajos secretos desde siempre y sus nexos con los más grandes fabricantes de armas, eran públicos. Lo raro es que el marketing definido como la primera prioridad para el producto, estaba enfocado en un producto de belleza.

“Las empresas se autodefinen como de lucro. Son entes impersonales, sin honor, dignidad, ni moral; con las mismas o superiores posibilidades prácticas, legales y económicas que una persona natural. No se le puede pedir a una empresa que deje de ganar dinero. No está en su naturaleza. Al diablo no se le puede pedir que apague el infierno.”

La frase estaba sacada del Manifiesto Pro Persona Natural, texto favorito de Santoso y su elegido para tratar de explicar porqué una tecnología tan poderosa sería aplicada en mujeres.

Santoso es hombre. Lo ve todo desde la mira de su fusil. Su psique no da para que siquiera pueda imaginar los verdaderos planes detrás de esta tecnología.

Por eso me vine.

Porque creo que yo si puedo hacer algo.

4 de noviembre.

Ya estoy instalada. Victoria siempre me tiene un lugar para que llegue.

Ropa nueva, bolso nuevo, todo limpio. Las mismas preocupaciones de siempre. Lo que es distinto es que lo que antes era un sueño, ahora es una emergencia.

Lo que Santoso no comprendió era la razón de porqué en marketing eligieron a las mujeres como blanco.

Yo lo sé.

No es necesario explicaciones. Quien esté en mi posición lo sabe. Lo intuye.

Tengo a dos candidatas en mente.

Ahora es una carrera, no podemos perder más tiempo.

20 de noviembre

Las acciones están tomadas.

La primera se llama Tatiana, casi un premio para el movimiento. Atractiva para cualquier hombre, lo sabe y lo utiliza. Es ingeniera industrial, especializada en procesos bioquímicos. Ya comenzó la etapa de postulaciones para entrar a BDD.

La segunda tiene perfil ejecutivo. También linda, una guapa mujer mayor. Tiene experiencia y está muy comprometida con la misión. Ya está trabajando en infiltrarse en BDD.

Verónica se llama.

Trato de simular escenarios de control mental para combatir las influencia de las nanomaquinas. Sólo conozco las antiguas técnicas druidas y la manipulación de recetas, hierbas y conjuros. No tengo idea de cómo será cuando intenten controlarla, podríamos perderla.

Ella está consciente del riesgo.

Aunque creo que nadie de verdad lo está, incluso yo.

25 de noviembre

Tatiana ha logrado pasar sus pruebas mentales sin problemas. Es decidida, aunque muy impulsiva. Me preocupa su osadía, realmente cree que es heroína de película. Se imagina arrancando de los maleantes como en una película de acción.

Esto no es una película de acción.

Necesita paciencia, habilidad, tranquilidad.

Nada que vaya a ocupar en una película de acción. Quizá en un drama o una película de terror.

Nada romántico, por cierto.

Más bien del tipo de películas sobre el holocausto.

Con nazis detrás de alambradas, y un invierno constante.

Holocausto.

15 de diciembre

Verónica está adentro. Logró llamar la atención de los ejecutivos de BBD en Chile. Sobre todo de Mathias Pérez-Mathissen, el CEO de BBD para Sudamérica y el Caribe, tipo frío e insolentemente autoritario. Según Vero no es el clásico CEO sonriente y carismático, sino un tipo de mirada severa y gestos cortantes. No es un relacionador público sino un dictador.

Pero Verónica ha logrado volverse su amiga.

Ya está adentro por lo que es preciso cortar todo vínculo con ella, por su propio bien.

Ahora está sola.

25 de diciembre

Vuelvo de la casa de mi hermano. Aun en la clandestinidad se tiene familia.

Me entristecieron las luces de navidad. Las risas eran verdaderas, estaban felices. Ayudaba el vino y el cola de mono.

Pudo haber sido la música de navidad, saliendo de un reproductor de mala calidad, como zumbidos hechos villancicos, puede ser mi estado pero todo me pareció falso. Mis familiares parecían también colgar del árbol de pascua.

Eran otro adorno navideño.

Si ellos supieran el peligro.

Si ellos supieran que hay solo una esperanza.

Tatiana fue contratada en el área de márketing técnico. Según el primer y último informe que recibí de ella, se trata básicamente de adaptar las soluciones tecnológicas a las particularidades del mercado, en este caso: mujeres chilenas.

Tendrá acceso a los blueprints del sistema.

Ella puede hacerse una idea de cómo pretenden lograr sus objetivos. De cómo lo harán para tratar de dominar a las mujeres.

Quitarnos nuestro poder.

Cómo dejarán a la humanidad sin defensas, sin madres.

Después de abrir los regalos de navidad me acerqué a la ventana. Las luces de un barrio de ricos en navidad brillaban. Arriba la noche negra. Como un gran ojo que me mira.

Que nos mira.

Continuará…

TODOS LOS CAPÍTULOS DE “EL GUIÑO ELÉCTRICO

1. VIDA SOCIAL

2. CRÓNICA ROJA

3. MINORÍAS SEXUALES

4. LOS HUMOS DEL ALCOHOL

5. PARA NADA PARANOIA

6. EL ÁRBOL AZUL

7. EL RETORNO DE LA DIOSA

8. TIRITONES Y TRANSISTORES

9. SOÑÉ QUE TE MORÍAS

10. AMOR TERRORISTA

11. PEQUEÑA RECETA PARA OLVIDAR

12. PDK (PORSCHE-DOPPELKUPPLUNG)

13. DIARIO DE COMBATE

14. VESTIDO CON FLORES

15. CRÓNICA DE UNA AGONÍA

16. PEQUEÑA Y OSCURA ENTRADA AL ABISMO

17. LAS SOMBRAS ESTÁN CERCA

18. CUANDO ENCIENDES LA LUZ

19. EL NOMBRE DEL CADETE

20. Dos peluquerías

21. La duración de un chispazo

22. El informe Bathory

23. Una nueva humanidad