La investigación de las femistas aclaran las claves del misterioso sistema de cotrol, en la voz de la difunta Isidora Purdy Parra en el 14° capítulo de “El guiño eléctrico“
por R. Marvin
Ilustraciones R. Bronson
3 de enero
Las acciones están tomadas. Tatiana logró entrar a la compañía como una postulante más. Su currículo era aplastante para sus 24 años. “Inteligente y gran capacidad de trabajo en equipo”, rezaba el informe de su sicóloga laboral, otra integrante del Movimiento, sin conexión ni idea del Proyecto Lilith.
Sólo es una informante en activo, como muchas que el Movimiento Pro Retorno de la Diosa tiene en Chile.
Mi madre alguna vez bromeó que somos las nuevas Cema Chile. La copucha interna, el correo de las brujas del poder. Claro, sin maridos en las Fuerzas Armadas…
Sólo mujeres.
Mujeres con un objetivo.
15 de enero
Los informes que me llegan de Tatiana son arriesgados. La única forma que tengo de hacerle llegar órdenes es mediante el suplemento femenino de un diario. Cada martes, una de las redactoras, otra participante del movimiento rehace sus textos para mandar mis recados. Toda vía privada es sospechosa. Cualquier correo electrónico, cualquier mensaje de celular, es factible de ser interceptado, leído, transformado.
Así cada vez que Tatiana lee sobre las tendencias en moda –siempre el mensaje va en esa sección- se entera de las últimas directivas de su misión.
Cada mujer y hombre que cada martes lee el suplemento, es testigo subconsciente de cómo se define su futuro cercano. Cómo nos comunicamos nosotras. La guerrilla.
Como luchamos.
Lo leen sin verlo, sumidos en la ignorancia.
Tal vez sea mejor así.
22 de enero
El calor aplasta a los oficinistas que corren por el centro de Santiago.
Son como microorganismos bajo el lente de un microscopio.
Las calles son venas y arterias; las alcantarillas, conductos linfáticos. Hay glóbulos rojos y blancos, linfocito y virus.
En el último informe Verónica estimó que el lanzamiento del producto en Chile está planeado para 4 meses más. Los estudios etnogenéticos están completos. La BDD hizo un mapeo general de la genética femenina chilena. Esto es importante para definir el diseño de las nanomáquinas que van a utilizar y las conexiones neuronales que requiere el sistema de control. Cada solución debe ser de acuerdo a la etnia de la mujer en tratamiento, me explica.
Los mapeos genéticos indican desde la necesidad de regenerar mejor la dermis, hacer el énfasis en la producción de colágeno o algo menos bueno.
El informe de Tatiana se condice con el de Verónica aunque ellas no se conocen.
Es más técnico, tanto que se hace difícil seguirlo. Es material en bruto, pude extraer lo siguiente:
El sistema se compone de una central de control. Su hardware es rígido, es decir, es sólo un modelo. Su software cambia de acuerdo a la mujer en la que opera. Su aplicación en los hombres es más difícil. Los hombres no comparten el material genético mitocondrial. Las mujeres sí.
Vienen todas de una misma raíz: Eva.
La primera. La Diosa.
Eso hace que su aplicación sea más sencilla en mujeres.
Pero eso no es todo.
La central de control se conecta con el sistema nervioso central para que el propio cuerpo transmita información. Dicho de otro modo, las nanomáquinas responden gracias los neurotransmisores propios de cada mujer.
Se establece una comunicación entre su propio cuerpo y las máquinas en su interior y terminan colaborando con sus objetivos.
El enemigo interior.
El calor no molesta a las máquinas. No las aplasta.
4 de febrero
Tatiana es otra. Su trabajo en BDD y sus cada vez más paranoides y completos informes hacen peligrar la misión.
Nuestro correo, una simple caja de seguridad en un banco dentro de un supermercado, contiene cada semana cosas más difusas.
Me encontré con una tarjeta SD con planos. Figuras azules se desplegaban con vueltas veloces por las pantallas del computador. Después de estudiarlos entendí que eran los planos de diseño tridimensionales de los sistemas de control.
Mucha información técnica.
Necesitaría de todos los técnicos de BDD para saber lo que implican.
Dos días después, me dejó una memoria desechable que contenía todos los documentos de aduanas de cuando ingresó el sistema a Chile: Las faltas de precisión, los “errores”, el ingreso de muestras biológicas llenas de nanomáquinas de prueba.
Hacía tiempo que las pruebas se llevan a cabo con mujeres chilenas.
Tatiana me entregó los siguientes informes:
“Nanomáquinas Lilith 4 en Mujeres Fértiles Chilenas”.
La Universidad Católica había participado.
Claro, un tema muy católico.
Tatiana tiene un pequeño tic en su ceja izquierda. Me cuenta. No tiene con quien hablar. No ha hablado con nadie en tres semanas. Todo lo que aprende en su trabajo le parece fatal. Sólo yo puedo recibir su información.
Nefertiti, la gata de mi madre amaneció despanzurrada en el jardín de su casa en Vitacura.
Un diario para la clase baja tituló: “Chupacabras ya está en el barrio alto”.
Me reí.
Era, en cierto modo, verdad.
15 de febrero.
Verónica muestra cambios evidentes. Está más joven.
Ya no es una regia ejecutiva con un par de matrimonios a cuestas. Ahora es una mujer de treintas años, buscando novio.
No tiene ningún pudor en salir en las páginas sociales con sus nuevos jefes. Rostros protagónicos en lanzamientos, galerías de arte, fiestas.
Verónica ha dejado de enviar su material.
Me es imposible pensar que una mujer como ella cambie su estilo de vida.
Una cosa es segura: está utilizando el sistema de belleza.
Pero usarlo no debería implicar que ella cambie.
Son sus convicciones, no simples arrugas. Encuentro difícil que ella cambie.
Es difícil, espero…
9 de marzo
Tatiana está enferma. Llora todo el día e informa que no se siente bien. Tiene licencia. Aun no hay resultados. Me preocupa. Si su enfermedad no es normal, es que la han descubierto.
“En la lucha, las horas de hastío y de angustia pasan rápido, inadvertidas.” Esa cita de Máximo Gorki, fue lo único que se me ocurrió transmitirle a través del suplemento femenino. Un mensaje de apoyo.
¿Acaso yo no puedo dar más?
¿Es todo lo que puedo hacer por ella?
Lo mejor de llorar es dejarse estar en las lágrimas. Saber que estás entregada, triste, que no hay nada más.
Lo malo de no llorar es el cansancio.
Estoy cansada.
Hoy podría llorar.
15 de marzo. Los Idus.
Siempre he sido callada.
Hoy no.
Mi madre abrió un cajón con mis cosas de infancia. Estaban mis pantalones de cotelé rojo y verde, mis pantalones de payaso y mis poleras de flores. Ahí estaban los momentos felices, los momentos que no son, que no se sienten ni analizan. Solo se es feliz.
Lo más lindo de la felicidad es su sutileza, su levedad.
Estaban mis primeras polleras de lolita, pero también mis primeros pantalones de trabajo.
En mis manos estaba el momento en que comencé a ser yo, la Isidora de ahora. La que no llora ni usa poleras con flores.
La que debe hacer el intento siempre.
Tatiana está muy enferma. Ya no puede salir de su casa. Cada cierto tiempo tiene fuertes espasmos. Vive sola. Pronto tendrán que internarla.
Ya no uso poleras con flores.
Verónica ya no se reporta. No hay más información de ella que sus fotos en las sociales.
Con vestidos con flores.
Continuará…


21 Diciembre, 2009
7 Diciembre, 2009
5 Diciembre, 2009
11 Noviembre, 2009

1 Comentario en "Vestidos con Flores"
Y el otro capítulo, cuándo?! Estoy super metida….
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