El primer capítulo de “El Guiño Eléctrico

por: R. Marvin
ilustraciones:R. Bronson y R. Marvin

“La estabilidad de los modernos aviones de combate, principalmente de los modernos cazas a reacción dependen, principalmente, de las micromodificaciones que realiza un computador a las superficies de vuelo. Son pequeñas variaciones, miles en décimas de segundo, que permiten que una estructura evidentemente inestable, pueda volar…”
“Lo mismo pasa en el caso de los autos y sus sistemas ABS y de control de tracción. Son computadoras que realizan estas modificaciones para corregir los errores del conductor, y las fallas inherentes a su diseño. Para corregir, los computadores, son mejores que nosotros.”.
Raro inicio para un lanzamiento de un cosmético, pensé. Pero estaba todo “controlado”.
“Gracias a los últimos desarrollos de nuestros laboratorios en las Islas Baleares ahora podemos presentar la nueva generación en productos de belleza, que van más allá de los simples afeites antiguos y mezclan la más alta biotecnología con el control digital. ¡La máscara de belleza del futuro ya está aquí!
Los aplausos cerrados y las estridencias de las luces en el escenario no dejaban ver. No es fácil dar a conocer un producto con tanto ruido. Luego de que las viejas de primera fila, seguramente ejecutivas de alguna revista de modas, dejaron de encandilar con sus dientes de conchamadre y sus aros de retrato, se pudo ver a la modelo.
Rica y linda como en sus mejores años, la Titi Bilbao Buenvino –de no cortos 53 años de edad y una de las modelos más lindas de los programas de tele antiguos- desfiló como en sus mejores tiempos. Alta, escultural, rica por todo lados. Su sonrisa perfecta era calma, según yo, se veía el ravotril asomando por sus párpados.
Luego de un par de vueltas por la pasarela, la Titi -una vieja en realidad- se dio vuelta y mostró su delgada y escotada espalda. En su elegante y largo cuello, se veía el broche de un carísimo collar: un punto negro desde donde yo me encontraba, pero según la explicación técnica que el Chairman Overseas Executive (CEO) -el puesto de moda en las multinacionales- dio con acento centroamericano, era la central de control.
Los piscos sour estaban fuertes –el primer escollo para un periodista con sed- y entre mirar piernas y prestar atención saqué esto en limpio: el computador de la central de control (eso que es como un broche de collar) corrige las imperfecciones de la piel y de los múltiples rictus de la cara y el cuerpo de la mujer.
Esto después de que múltiples menjunjes fueron aplicados por meses en la piel de la modelo, de manera que las nanomáquinas que forman parte del nuevo “sistema de belleza”, se integren a las conexiones neuronales de los músculos cercanos a la piel, a los productores de elastina y a las microcápsulas de colágeno.
Tras su espectacular desfile, el nuevo sistema fue desconectado para demostrar cuan duradero es su efecto. “A pesar de estar desactivado, las nanomáquinas al interior de la epidermis siguen efectuando los ciclos de trabajo de biocontrol. La idea es que no se produzca una súbita paralización de los efectos positivos sobre la piel”…
“Una técnica altamente inofensiva”; “¡Aprobada en Francia! Si pasa allá, no hay problema” y “ahora ya nadie va a tener que operarse…”. Eran las opiniones de los entendidos.
“Con este sistema, el computador realiza miles de modificaciones cada segundo en los músculos y en la piel para mantener el rostro y el cuerpo constantemente estables, firmes, jóvenes.” Finalizó, entre aplausos, el CEO de esta droguería de alta tecnología.
Un ejército de viejas ex modelos se coló por los pasillos entre los canapés y las copas de vino. Olores de fuertes perfumes me acechaban pero a pesar de mi inherente soltería y suerte con las mujeres por sobre los 35, las cremas con vocación digital me recordaban a las espesas cremas de mi abuelita… me recordaban algo.
El alto costo del tratamiento, que exigía el uso durante 4 meses de cremas inventadas por tipos con doctorado, además de la compra de la central de control, onerosa y grande, (aunque los ejecutivos prometían pronto una nueva generación de menor peso y mayor control), hizo de esta nueva tecnología un símbolo de clase, casi de ostentación.
Otro efecto que tuvo gran cobertura en la prensa, fue la precipitada baja en la demanda de cirugías estéticas. Varios doctores famosos, de esos bien peinados y con camisa a rayas, se perdían en las botellas de whisky que en su momento, les regalaron sus clientes. Ahora se balanceaban en los pisos de sus lujosos todoterrenos que costaron por lo menos 25 implantes de pechos. Silicona por acero.
Lo más sorprendente, sin dudas, fue la alarmante caída en las ventas de revistas femeninas. Un contrasentido, considerando que todas las publicaciones dedicadas a la mujer cubrieron ampliamente la nueva tecnología estética. Por lo menos dos de sus suaves hojas de papel couché de grano grande, exhibía el aparataje y sus beneficios, además de alguna modelo de antaño “controlada”. Palabra que comenzaba a reemplazar el concepto de “operada” o “enchulada”, como llamaban algunos medios a las mujeres recauchadas en el quirófano por simple vanidad.
Si bien las malas ventas de revistas femeninas se atribuyó en un primer momento a la resistencia publica de las feministas tecnoecológicas, que veían en este sistema un futuro reemplazo de las mujeres (”¡las muñecas artificiales son las mujeres ideales para los hombres cobardes e indulgentes!!”, argumentaban en sus violentos mítines que recordaban a las protestas del tiempo de la UP), lo cierto es que estas cultas y desaseadas damas nunca fueron muy asiduas a la lectura de consejos de amor o de moda, y menos a hacer tests que lo único que aseguraban estadísticamente, es que mientras más tiempo una mujer completa estas formas, más insegura es.
La cosa es que las ventas de esas revistas bajaron sospechosamente. A pesar de que, en mi humilde opinión, en general habían subido su calidad, sus lectoras disminuían de manera veloz. Pronto sus periodistas a la moda, no tenían con que pagar las abultadas cuentas de sus tarjetas. Menos podían a aspirar a las faldas de diseñadores drogados que tanto apreciaban.
Fue precisamente en casa de una de ellas, en un buen departamento de buen barrio, con mal vista por culpa del resto de los edificios, que comencé a interesarme de verdad en esta solución estética.
Mi amiga periodista distingue cualquier lugar con su porte y belleza, una verdadera ricura que siempre prestigió mi pinta algo decadente. Su solvencia estética provenía precisamente de su madre, ex modelo y ex miss de varias portadas retocadas. Una mujer que nunca pude llamar suegra, y que hubiera preferido llamar por su nombre: Sonia.
Luego de un par de sakes de más necesité ir al baño. La abundancia de excelente cerveza de arroz mantenía el baño más próximo colapsado (aunque también se oían los soplidos de la coca).
A oscuras logré entrar en el baño de la habitación de Sonia, que ya utilizaba el nuevo sistema estético hacía meses. Ví la puerta abierta y mi vejiga me ordenó entrar. Sería una operación limpia, sabía lo que tenía que hacer…
Abrí el cierre de mis pantalones y mientras intentaba sacar mi miembro de unos calzoncillos regalados, me fijé en un pequeño pedazo de papel higiénico que se movía hacia mi pie derecho ¡una barata está debajo! pensé, debatiendo hipócritamente sobre los hábitos entomológicos de los ricos. Lentamente empujé con el borde de mi zapato el rastrojo de confort del objeto que se acercaba hacia mi y la vi: Desde el piso, con una seguridad insólita, me escuchaba. Sí, me escuchaba y se acercaba a mi. Era una linda oreja con un soberbio aro del tipo artesanal, pero caro. Mi orina se convirtió en vómito.

Continuará…

TODOS LOS CAPÍTULOS DE “EL GUIÑO ELÉCTRICO

1. VIDA SOCIAL

2. CRÓNICA ROJA

3. MINORÍAS SEXUALES

4. LOS HUMOS DEL ALCOHOL

5. PARA NADA PARANOIA

6. EL ÁRBOL AZUL

7. EL RETORNO DE LA DIOSA

8. TIRITONES Y TRANSISTORES

9. SOÑÉ QUE TE MORÍAS

10. AMOR TERRORISTA

11. PEQUEÑA RECETA PARA OLVIDAR

12. PDK (PORSCHE-DOPPELKUPPLUNG)

13. DIARIO DE COMBATE

14. VESTIDO CON FLORES

15. CRÓNICA DE UNA AGONÍA

16. PEQUEÑA Y OSCURA ENTRADA AL ABISMO

17. LAS SOMBRAS ESTÁN CERCA

18. CUANDO ENCIENDES LA LUZ

19. EL NOMBRE DEL CADETE

20. Dos peluquerías

21. La duración de un chispazo

22. El informe Bathory

23. Una nueva humanidad